image not found

Microbiota y ejercicio

El tubo digestivo llega a albergar a 100 trillones de microorganismos que conforman la microbiota intestinal (MI), encontrándose mayoritariamente en el colon. La MI la forman tres grandes familias: Bacteroidetes, Firmicutes y Proteobacteria y parece ser que existe una cierta correlación entre, la presencia de un mayor número de microorganismos de la familia Firmicutes frente a Bacteroidtes, e individuos con sobrepeso/obesidad. La MI actúa como regulador en la fermentación de residuos dietéticos no digeribles y como una barrera que impide el desarrollo de patologías gastrointestinales (síndrome del intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, colitis isquémica, cáncer de colón…).

La MI es sensible a innumerables cambios en el interior y exterior del organismo, como puede ser un determinado tipo de alimentación, una enfermedad gastrointestinal, el uso de medicamentos o la actividad física (1)(2)(3). El ejercicio de alta intensidad, debido a la activación del eje simpático-adrenal, puede provocar una alteración de la motilidad intestinal y un aumento de la permeabilidad gastrointestinal acompañado de una respuesta inflamatoria. Estos efectos pueden atenuarse con un correcto funcionamiento de la barrera intestinal por parte de la MI (4), existiendo diferentes elementos dietéticos que preservan un óptimo equilibrio de las familias que la componen y evitando en la medida de lo posible una disbiosis (desequilibrio de la MI):

Los alimentos prebióticos son aquellos que contienen sustancias no digeribles y que benefician al organismo mediante el crecimiento y/o actividad de ciertas cepas bacterianas del colon, mejorando la salud del huésped. Estás sustancias son hidratos de carbono complejos como el almidón, la fibra y los oligosacáridos, los cuales se encuentran en alimentos de origen vegetal (verduras, frutas, legumbres, frutos secos, semillas o cereales). Las distintas familias bacterianas las fermentan en el colon obteniendo ácidos grasos de cadena corta como butirato, acetato o propionato. Niveles adecuados de estos metabolitos mejoran la permeabilidad intestinal y, por tanto, la sintomatología en ejercicios de alta intensidad (4).

Los alimentos probióticos contienen microorganismos vivos que proporcionan efectos beneficiosos para el huésped, ya que fomentan el desarrollo de las distintas familias dominantes del intestino. Algunos ejemplos de este tipo de alimentos son el yogur, kéfir, chucrut, entre otros; tratándose en la mayoría de los casos de productos fermentados.

Por otro lado, un mal descanso del deportista incide en una pobre recuperación durante ciclos de entrenamientos y competiciones de alta intensidad. Esto puede ser debido a una baja síntesis de serotonina, neurotransmisor con una elevada implicación en la calidad del sueño, producida en mayor medida por las células enterocromafines localizadas a nivel gastrointestinal. Si la funcionalidad de este sistema se encuentra alterada por las causas descritas anteriormente, es posible que el deportista no pueda recuperar adecuadamente con el descanso (4).

Para concluir, ¿deben los deportistas de alto rendimiento realizar una suplementación con probióticos? La suplementación con probióticos es muy variable ya que depende de la composición de la cepa que contiene y, por tanto, no se han establecido recomendaciones dietéticas específicas para las dosis ni las cepas concretas en colectivo deportista, por lo que se necesita realizar más investigaciones en este campo (4).

BIBLIOGRAFÍA:

1 Morales P, Brignardello J y Gotteland M. La microbiota intestinal: un nuevo actor en el desarrollo de la obesidad. Rev Med Chile 2010; 138: 1020-1027.

2 Angelakis E, Armougom F, Million M y Raoult D. The relationship between gut microbiota and weight gain in humans. Future Microbiol. 2012 Jan;7(1):91-109.

3 Krajmalnik-Brown R, Ilhan Z, Kang D y DiBaise J.K. Effects of Gut Microbes on Nutrient Absorption and Energy Regulation. Nutr Clin Pract. 2012 April ; 27(2): 201–214.

4 Clark A y Mach N. Exercise-induced stress behavior, gut-microbiota-brain axis and diet: a systematic review for athletes. J Int Soc Sports Nutr. 2016 Nov 24;13:43.

Alex López Mejias (D-N en Nutrievidence SND)
Dr. Néstor Vicente-Salar (D-N en Nutrievidence SND)

2017 Copyright Nutrievidence Salud, Nutrición y Deporte S.L